lunes, 31 de marzo de 2014

Día de pesca

      La playa marciana era barrida por campos magnéticos de olas de herrumbre y sal; al ocaso los peces metálicos comían insectos mecánicos. Las turbulencias magnéticas se estremecían ante los embates de los peces en pos de las presas y una niña marciana en la orilla, miraba emocionada la lucha marina. Era el primer día de pesca de Az-U y llevaba consigo una rudimentaria caña de pescar —un regalo de papá—, equipada con un sedal de luz. Lanzó lejos al primer intento la carnada y atrajo a los peces por vibraciones de baja frecuencia, un enorme pez de cristal se tragó de un bocado la carnada y con un chispazo el sedal se encogió y arrojó al enorme pez de cristal contra Az-U; el impacto la derribó y el pez de cristal se hizo pedazos. Az-U miró cada uno de los fragmentos del pez esparcidos a su alrededor y comenzó a llorar. Una voz la llamó, era papá, se enjuagó las lágrimas y recogió todos los aparejos de pesca, dio un último vistazo a los fragmentos del pez y corrió siguiendo el sonido de la voz. Az-U fue reprendida por la tardanza, terminó de hacer las maletas y siguió a papá al cohete espacial.
    Con un rugido el cohete despegó con los últimos marcianos a bordo. Por la ventanilla del cohete, el mar marciano parecía una diminuta charca. Az-U miró el mar con cierta nostalgia, por el pez roto y el hogar abandonado. Az-U levantó la vista y a lo lejos divisó un pequeño punto azul —el azul era su color favorito— y pidió un deseo: volver a pescar un gigantesco pez de cristal, en los mares de Titán.

Sergio F. S. Sixtos

miércoles, 26 de marzo de 2014

Hambre

Comenzó a devorar los dedos, brazos y piernas. Masticó con deleite su propio rostro y al final los dientes provocaron un problema.

Sergio F. S. Sixtos
Arte de Francis Bacon.

domingo, 23 de marzo de 2014

Enseres

    El microondas golpeaba al tostador y la licuadora intervino en la pelea —sentí miedo y salí corriendo de la cocina—, en la sala la lámpara de pie arremetía contra el tocadiscos que en ese instante reproducía un disco de jazz; entonces la pianola —cual rinoceronte enfurecido— se abalanzó sobre mí, la esquivé de milagro y se estrelló contra el ventanal cayendo hacía la calle. Es todo lo que tengo que decir, señor Juez.

Sergio F. S. Sixtos

jueves, 20 de marzo de 2014

Kafka inédito

En un sótano húmedo buscó el manuscrito perdido de Franz Kafka; lo encontró en un armario oculto dentro de una caja de zapatos. Leyó con expectación las doscientas hojas emborronadas, concluyó la lectura después de cuatro horas con un dejo de placer. Decidió quemar el libro, atendiendo la última voluntad del escritor.

Sergio F. S. Sixtos

lunes, 17 de marzo de 2014

jueves, 13 de marzo de 2014

Asolador

El engendro cósmico comenzó a devorar la estrella, saboreó cada bocado de plasma incandescente. Los nativos del planeta miraban alucinados, mientras el frío indicaba el inicio del último anochecer.

Sergio F. S. Sixtos
Arte de Richard Luong.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Desavenencia

El robot humanoide se enamoró de una mujer de carne y hueso. El romance fue tórrido y breve. Ella lo abandonó a causa de una disfunción en su reactor de fusión nuclear de bolsillo.

Sergio F. S. Sixtos
Arte de Rudy Jan Faber.

jueves, 6 de marzo de 2014

Precipitado

La voz dentro de mi cabeza no me deja en paz. Murmura cosas malas, me incita a la crueldad. No lo soporto más, subo al puente peatonal y me arrojo al vacío. Mi cabeza se destroza contra el pavimento. La voz se ríe de mí.

Sergio F. S. Sixtos
Arte de Javier Velasco.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Regio

En la corte de los percebes, gobiernan dos reyezuelos (gemelos); hombres letrados los educan en filosofía y arte. Ingenieros espaciales, los adiestran en las leyes del éter y los principios de los mecanismos de movimiento perpetuo. Los reyezuelos regentan con tesón, imparten justicia y hacen prosperar al reino.
Un día, uno de ellos enloquece y cegado por la sinrazón apuñala a su hermano. Las leyes son claras, el regicidio se castiga con la muerte. El monarca chalado da un golpe de estado y se depone él mismo. Ya no es el soberano, ahora es sólo un mercenario al servicio de oscuros propósitos. La anarquía domina el feudo. Una señal divina muestra el camino de la redención al pueblo: entre pompas y fanfarreas los súbditos coronan a su adorado rey loco.

Sergio F. S. Sixtos

Arte: Michael Hussar.

martes, 4 de marzo de 2014

Prodigio

Cthulhu el que es nombrado y temido se desplaza etéreo por el paisaje, la presencia divina hace que los humanos se postren a su paso. Sólo vivimos para adorarlo y cumplir los deseos de nuestro amo. Cthulhu el infinito, el dador de vida y de muerte extiende su visión ufano en el valle de las cosechas (hombres y mujeres esclavos) listos para alimentarlo. Es un honor el día de hoy, entregar a mi hijo para que sea devorado…

Sergio F. S. Sixtos

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