viernes, 28 de octubre de 2016

miércoles, 12 de octubre de 2016

Mi primer libro

Palabráfago, título de mi primera recopilación de microrrelatos verá la luz el lunes 17 de octubre a las 12 h en el la XVI Feria Internacional del Libro Zócalo 2016. ¿Qué es Palabráfago?, es la culminación de una etapa de mi vida, un periodo que corresponde de 2013 a 2016. Años de altibajos, de sueños y agonías. El libro recoge experiencias, estados de ánimo, fantasías y realidades de buenos y malos días. Palabráfago es el título de un cuento que da la imagen y personalidad al libro y el resto del papel y tinta es el interior del palabráfago donde los demás cuentos yacen tras ser devorados por esa bestia insaciable que todos los que amamos la literatura llevamos dentro.

El palabráfago vuelve a las andadas, ojalá y te pueda saludar ese día, sería una delicia.

Nos vemos en: Carpa Geodésica Simone de Beauvoir, el lunes 17 de octubre a las 12 h.




domingo, 14 de agosto de 2016

Escaramuza de palabras


Un día un palíndromo se encontró con la palabra: Playa; sin mediar conversación alguna de por medio le dio la vuelta: ayalP.
—No eres palíndromo, ni bifronte —dijo con tono altanero.
Playa le dio la vuelta al palíndromo: omordnílap.
—Usted ni siquiera hacer honor a su apellido —dijo Playa y corrió al mar para darse un chapuzón. 
Sergio F. S. Sixtos



domingo, 29 de mayo de 2016

Año Cero


Fuerte entró corriendo a la cueva, venía excitado: aullando y golpeándose la cabeza. Curioso lo miró alarmado y saltó hacia un lado, sabía que no era prudente atravesarse con Fuerte cuando se comportaba de esa forma, de un manotazo podría partirle los dientes. Se ocultó detrás de un montón de pieles, las mujeres comenzaron a chillar y huyeron. Fuerte frenó la loca carrera, Curioso siguió la mirada de Fuerte que se dirigía al umbral de la cueva. Curioso esperó ver a un león o a hienas asesinas, pero en su lugar había un hombre de cuerpo delgado y andar grácil. ¿A eso le temía Fuerte?, se preguntó Curioso. El hombre emitió algunos sonidos y después entró lo que parecía una mujer de cuerpo menudo, no vestían pieles de animales, parecían pieles hechas con flores. Hablaron, articulando sonidos que él entendía, como si su pensamiento estuviera en armonía con el de los intrusos. 

No tengas miedo, no somos una tribu enemiga, no necesitamos tu territorio de caza, tus mujeres o pertenencias, dijo el hombre. Venimos en paz, agregó la mujer y sonrío y ante ese gesto Curioso se relajó, sintió que flotaba como en un sueño. Se desvaneció la cueva, dejó de gruñirle la barriga por el hambre y la tensión de los músculos desapareció. Los colores eran más nítidos, sentía el volumen de los aromas y la conversación de los insectos. Tu mente está ya preparada para trabajar, modificaré uno de tus genes, dijo la mujer y tomó a Curioso de las manos, un estremecimiento sacudió el cuerpo del homínido y supo que existía un conjunto de entes que representaban cantidad, a los cuales llamaban números, se agrupaban en un clan llamado Naturales, y en ese clan existía el líder llamado Uno: el origen de todo y el principio del infinito.

Sergio F. S. Sixtos

Artista: Claudio Bergamin

Participo con el relato Año Cero en la Revista Digital miNatura 149, si gustas descargar la revista pincha Aquí

lunes, 18 de abril de 2016

Al principio

Mi primer relato publicado en una revista fue el 15 de noviembre de 1995 en la desaparecida Asimov Ciencia Ficción, editada por El Fisgón del Universo y el editor era Salomón Bazbaz. Recuerdo las cartas de rechazo (internet aún era un sueño), que recibía con expectativa y nerviosismo y al final la emoción que experimenté al ver mis letras impresas por primera vez. Como dice la frase: "Recordar es volver a vivir".

He aquí mi primer hijo literario:

Al principio


Los astrónomos descubrieron que el universo había detenido su expansión, originada tras el big-bang. A eso siguió un largo periodo en el cual el universo estuvo en una gran calma, tras esto seguían una larga serie de teorías creadas por generaciones de astrofísicos las cuales serían verdaderas o falsas..., y el universo comenzó a contraerse (big-crunch). ¿Qué sucedería? ¿El tiempo volvería atrás?

Decían que los años y los días tendrían una marcha regresiva; las personas caminarían hacia atrás, las estrellas pasarían de agujeros negros a gigantes rojas, soles amarillos culminarían como enanas blancas; los hombres viejos serían jóvenes y terminarían siendo bebés. Pero desgraciadamente nada sucedió así..., los humanos seguían envejeciendo.

El número 7 donde aparece mi relato.


Sergio F. S. Sixtos

viernes, 8 de abril de 2016

Cisma

Abracé al hombre marchito, de piel ceniza y alas rotas. Besé sus labios secos y lo miré a los ojos aún chispeantes. No creo en ti, dije y lo arrastré hacia el agua y hundí su cuerpo y él se dejó morir. Murmuré sin derramar una sola lágrima: “Ángel de mi guarda, dulce compañía…”

Sergio F. S. Sixtos


sábado, 6 de febrero de 2016

Réplica

Entre la sorpresa y espanto Marcela la vio comprando en un puesto de Pericoapa un bolso imitación Louis Vuitton, apuntó su celular y le tomó una fotografía, ella se dio cuenta, miró a Marcela al principio con desconcierto y después aterrada, tomó el bolso y se perdió entre la multitud. ¡La muy perra!, dijo Marcela con rabia y corrió tras ella, yo la seguí como un idiota, me sudaban las manos y sentía el corazón en la garganta. No tenía idea de que haría Marcela cuando la alcanzara, por un momento tuve el deseo de que no lo hiciera nunca. Ella llegó la calle, detuvo un taxi y por más que Marcela gritó no pudo impedirlo. Marcela comenzó a llorar, yo la abracé y le dije que todo estaría bien que no se preocupara.

Pasaron tres meses desde ese incidente, Marcela y yo terminamos, pudo más la tensión que todos los juramentos de amor. Ya no he visto a Marcela, pero por amigos mutuos sé que se ha ido consumiendo, dejó la escuela y ya no sale de su casa.
La busqué por curiosidad en las redes sociales, indagué entre sus conocidos los lugares que frecuentaba y cuando la encontré la reconocí por el bolso imitación Louis Vuitton, me acerqué a ella y le hice la plática, al instante hubo química entre nosotros; en la tercera cita hicimos el amor y fue mejor que todo lo imaginado. Ella también se llama Marcela y al igual que la otra Marcela: tiene la nariz salpicada de pecas, se le forman hoyuelos cuando ríe, su papá se llama Luis y su mamá Josefa, estudia Física en la UNAM y tuvo un novio igualito a mí que también se llama Carlos.

Sergio F. S. Sixtos
BERTRAND GIRANDYellow Bag, 2015


lunes, 25 de enero de 2016

La foto

─¿Es él? ─preguntó Azucena.
─Sí, es mi papá ─dije sorbiendo mi café.
Miró concentrada la foto y preguntó si tenía otra, ya que esa no era muy nítida.
─No, es el único vestigio de mi padre, cuando nos abandonó mamá se dedicó a destruir todas las fotos donde él aparecía, no entiendo como esa fotografía escapó al exterminio.
─No se aprecian los ojos y la sonrisa parece fingida y para terminar de fregarla está en blanco y negro.
─Si vas a criticar devuélvemela…
─¡Espera!, tenemos que dejar la habitación en penumbra.
Me levanté y cerré las persianas.
─¿Y ahora?
─¿Hace cuanto que no sabes de él?
─Como veinte años, recuerdo casi nada.
─Vale…
Azucena leía en voz alta un librito mientras encendía velas y colocaba la foto sobre la taza de café en el centro de la mesa, no entendía nada de lo que decía, ella hablaba y gemía, comencé a arrepentirme de haber tomado en serio su propuesta. La fotografía se sacudió y Azucena se desplomó sobre la mesa, tenía los ojos muy abiertos y de la boca escurría un hilito de baba. Yo brinqué y caí de espaldas con todo y silla. Escuché la voz de sonido áspero, voz de fumador, chacuaco diría la abuela.
─¿Dónde estoy? ─preguntó la voz.
─Estás en la foto papá.
─Esto es un sueño, ¿en la foto?, ¿qué quieres decir?, ¿quién eres?
─ Soy Bety, la hija que tuviste con Rosalba cuando trabajabas en la fábrica de estufas ─dije si hacer pausas, tratando de mantener el control aunque mi cuerpo temblaba como gelatina.
─¡Sácame de aquí!
─No papá, ahí te quedas.
─¿Por qué?
─Por la miseria en la que nos abandonaste, mamá se tuvo que ir al norte y me escribió una carta en la que prometía volver hasta que tú regresaras y fueras un hombrecito; hace diez años de eso y este es el último recurso que tengo para que regrese mamá.
Azucena despertó del trance dos horas después y salió de mi vida, mamá nunca volvió y papá me mira desde su foto marchita y me maldice cada vez que puede.



Sergio F. S. Sixtos



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